Leopoldo Luque en el juicio por Maradona: “Hay un paciente después de la muerte y otro en vida”
El neurocirujano que atendió a Diego Maradona en sus últimos días volvió a declarar ante el Tribunal Oral en San Isidro y defendió la atención médica recibida por el ídolo, diferenciando el estado en vida del análisis posterior.
El neurocirujano Leopoldo Luque regresó este jueves 3 de septiembre al Tribunal Oral en lo Criminal de San Isidro para brindar una nueva declaración en el juicio que investiga las circunstancias de la muerte de Diego Armando Maradona. En una intervención que duró varias horas, Luque volvió a respaldar la atención médica brindada al Diez y remarcó una frase que ya había utilizado en ocasiones anteriores: “Hay un paciente después de la muerte y otro en vida”.
La declaración se enmarca en el proceso que tiene como acusados a varios profesionales de la salud que integraron el equipo de atención domiciliaria del ex capitán de la Selección Argentina. Luque, quien fue su médico personal en los meses previos al fallecimiento en noviembre de 2020, insistió en que las decisiones tomadas en vida del paciente respondían a un cuadro clínico complejo y que, con la información disponible en ese momento, la atención fue la adecuada.
Según informó Olé, el médico se mostró firme al diferenciar el análisis retrospectivo que se hace hoy, con todos los elementos de la autopsia y peritajes posteriores, de la realidad que se vivía día a día en la casa de Tigre donde Maradona residía. “Uno trata al paciente que tiene delante, no al que se analiza después”, sintetizó en su testimonio.
La causa, que ya lleva varios años de idas y vueltas judiciales, mantiene en vilo al mundo del fútbol argentino. Para muchos hinchas, más allá de las responsabilidades penales que eventualmente se determinen, lo que duele es recordar las condiciones en las que se fue el máximo ídolo del deporte nacional. Luque, que en su momento también fue investigado y tuvo allanamientos en su domicilio y en su clínica, ha mantenido siempre la misma postura: hizo todo lo que estuvo a su alcance con los recursos y la colaboración que tenía del propio Diego.
El juicio oral avanza con testimonios de peritos, médicos y personas del entorno más cercano. Cada declaración vuelve a abrir heridas que, para la familia y para millones de argentinos, nunca terminaron de cerrarse. La figura de Maradona trasciende lo deportivo: es parte de la identidad cultural del país, y cualquier detalle sobre sus últimos días genera conmoción.
Desde Revista Gooo seguimos de cerca este proceso no por morbo, sino porque Diego no fue solo un futbolista. Fue el pibe de Villa Fiorito que cargó sobre sus hombros la esperanza de un pueblo, el mismo que en México '86 nos hizo sentir invencibles y que, aún en sus momentos más difíciles, seguía siendo “el Diez” para cualquiera que se cruzara con él en la calle.
Luque no fue el único en declarar, pero su testimonio tiene un peso particular por el vínculo personal que mantuvo con Maradona. Su frase sobre el “paciente después de la muerte” busca graficar la distancia que existe entre la medicina en tiempo real y el análisis forense posterior. Una distinción que, según su criterio, debe ser tenida en cuenta por el tribunal a la hora de evaluar las conductas de los profesionales involucrados.
El proceso continuará en las próximas semanas con más testigos y peritajes. Mientras tanto, en los barrios, en las canchas de potrero y en las tribunas de todo el país, Maradona sigue vivo en cada gambeta, en cada mural y en cada grito de gol que recuerda su nombre.